Pero no, no está loco. En mi opinión, es un atentado
en toda regla.
Y para hacer esta afirmación, me baso en una sola cosa:
el atacante sabe cómo matar; apuñala en el cuello, debajo de las axilas y en la
nuca, puntos todos letales. Es decir, está
entrenado.
En abril de este año, un hombre armado con un cuchillo,
mata a dos personas y hiere a otras cuatro, tres ellas de gravedad, en el
centro de Romans-sur-Isère, en el sur de Francia.
El 2 de febrero, un hombre ataca a los viandantes en
una concurrida calle comercial de la zona de Streatham, al sur de Londres,
también con un arma blanca, con el resultado de dos muertos. También, el 29 de noviembre del año pasado, dos
personas fueron asesinadas a puñaladas en Londres, por un pakistaní.
Salvando las distancias, se dan ciertas similitudes
entre el islamismo y el COVID.
Amenazas latentes. Son amenazas ocultas; podremos dejar de percibirlas con el temor inicial,
pero siguen ahí. El virus sigue entre la población, del mismo modo que el
islamista vive mimetizado en la sociedad.
Recursos insuficientes. Los
recursos de los servicios sanitarios no son suficientes para prevenir el
contagio. Tampoco las fuerzas policiales son suficientes para prevenir la
comisión de estos atentados. Ya no es fácil moverse con explosivos y el control
de las armas es mucho más restrictivo, pero cómo controlar un cuchillo de
cocina.. el arma mayormente utilizada para
atentar.
Actitud preventiva. Es la totalidad de la
población la que, con una actitud adecuada y preventiva, puede reducir el
volumen de contagios a la mínima expresión. Del mismo modo que, es la
población, adoptando medidas de autoprotección, la que puede reducir la
casuística de víctimas ante las acciones terroristas.
Espacio-tiempo. ¿Dónde se recrea el virus?
en las grandes concentraciones. ¿Dónde ataca el islamista? en las
aglomeraciones.
Apunto un consejo en cada caso, para aquel que lo
quiera aceptar.
Centros
comerciales. Camina por los lados, juntos a las tiendas. El
agresor busca el mayor número de víctimas, por tanto, ataca al centro (como
ejemplo, en el ataque a Las Ramblas, todas las víctimas caminaban por el centro
de la calle). Además, si escuchas disparos, gritos, tienes el escape fácil, al interior de la tienda. El agresor
siempre continua la acción fuera, donde más víctimas
se puede cobrar.
Concentraciones
de población. Usa la mascarilla. Solo con este gesto, multiplicado
por miles de usuarios, se salvarán muchas
vidas.
Mantener
una actitud preventiva, durante un tiempo, es fácil; lo complicado es mantener la alerta en
el tiempo; para ello, hace falta ser muy
disciplinados.
En
Protección, decimos que el estado mental ideal es el de ALERTA RELAJADA. Hay
que vivir sin temor, sin estrés, pero manteniendo un mínimo nivel de alerta,
constante, que nos permita reaccionar ante cualquier contingencia.